mar 05
El gadget de mis sueños está cada vez más cerca. Para ser exactos, ya existe, aunque por ahora es solamente un prototipo.
El cacharro que se ve en el video utiliza tinta electrónica, y la pantalla es táctil y flexible. No se especifica mucho más, así que supondremos que eso es todo.
Si la cosa está “únicamente” así, entonces lo que le falta a ésto para ser el cacharro del que yo hablo es, para empezar, que sea más usable. La pantalla debe ser más flexible, ya que ésta, a pesar de poder doblarse un poquito, parece que es muy frágil. Además es pequeña, y la que describo yo debe ser al menos tamaño A4. Debe tener también un tiempo de respuesta mayor, ya que como se ve en el vídeo, tarda unas décimas en escribir lo que le indicamos, y eso hace que la experiencia sea un poco desagradable. También falta la compatibilidad con ficheros y acceso a un sistema de almacenamiento, a ser posible de forma inalámbrica. Y a modo de pijadita, colorines
.
En cualquier caso, ahí está ya el prototipo, y ahora, simplemente, es evolucionar algo que ya existe. Hasta el viaje más largo empieza con un primer paso.
Etiquetas: gadget, pantalla tactil, prototipo, sueños, tinta electronica
jun 05
Todos tenemos sueños o fantasías que nos gustaría hacer realidad. Son esas pequeñas cosas que creemos que necesitamos para ser un poquito (quizá mucho) más felices, y en las que pensamos todo el día. Puede ser una tontería, como terminar los exámenes y poder pasar al fin un día en la playa sin nada en la cabeza, o algo que forme parte de un plan mucho más grande, como conocer a esa persona especial, o que esa persona especial a la que ya conoces se dé cuenta de que tú también lo eres.
Forma parte del ser humano tener sueños, y aspirar a algo más de lo que ya tiene, así que es normal que todos deseemos siempre mil cosas. Sin embargo, hay muchas situaciones en las que esos sueños se pueden volver contra nosotros, aunque sólo sea anímicamente. Una de esas situaciones es cuando uno de esos sueños se convierte en un sueño real, es decir, cuando soñamos que ocurre uno de esos deseos. Es bonito soñarlo, porque de alguna manera es una forma de vivirlo, pero cuando te despiertas es realmente frustrante darte cuenta de lo que realmente fue, es y será: un sueño. Cuando acabas de despertar todavía tienes esa sensación de haberlo vivido, esa sensación que a lo largo del día se va diluyendo, pero sigue estando presente, y sientes que hay una parte de ti que desearías conservar, pero que el tiempo va borrando poco a poco. Además es muy angustioso tener la sensación de haberlo vivido, pero no los recuerdos de su vivencia. Es como cuando tienes la sensación de tener algo nuevo, o de que te pasa algo especial, pero no sabes por qué la tienes, aunque con el agravante de que esta vez tienes la certeza de que no hay nada nuevo, sino que sólo fue algo que salió de tu mente. Por otro lado, si esa fantasía tiene que ver con otra persona, el hecho de saber que aunque tú sientas eso la otra persona no ha vivido absolutamente nada puede hacer que algo ya de por si frustrante se convierta en una verdadera desesperación.
¿La solución a esto? No la hay. Si tenemos un sueño, no podemos hacer otra cosa que intentar lo que sea para hacerlo realidad, y no permitir que sea solamente eso, un sueño.
Etiquetas: despertarse, dormir, realidad, soñar, sueños
abr 06
Uffffff… una semana sin escribir. No me matéis
.
El asunto que hoy me arrastra hasta el teclado es un trauma de niños y adultos. No sé si os habrá pasado alguna vez.
Pipipipi pipipipi pipipipi… suena el despertador. Lo apagas de un manotazo y haces el remolón un poco. Luego te levantas. Vas hacia el baño… te aseas… te tomas el desayuno y te vas a la parada del bus. Estás esperando a que llegue todo tranquilo cuando de repente oyes una puerta abrirse y a tu madre medio histérica: “Como no te levantes vas a perder el autobús”. Entonces abres los ojos y AAAAAAARRRRRRJJJJJJJ, pasa media hora desde que te deberías haber levantado. Carrera frenética desde cama hasta la parada para pillarlo por los pelos.
Soñar que te levantas. Es el sueño más peligroso del mundo. No por el hecho de que te vuelves a quedar dormido, sino por esa maldita sensación de seguridad que te da. Cuando te quedas sopa de nuevo, quieras que no, una parte de tu subconsciente te está insistiendo en el hecho de que te tienes que levantar, que estás perdiendo el tiempo y te estás sobando de nuevo, y eso muchas veces es lo que te salva. Sin embargo, cuando sueñas que te levantas, ya no tienes esa señal. Se desactiva la advertencia porque el subconsciente es un pardillete y cree que de verdad estás levantado (¿Sabíais que cuando soñáis la parte consciente pasa a modo “suspensión” y lo que realmente trabaja es el subconsciente? Por eso muchas veces soñamos cosas que ya creíamos olvidadas). Bueno, y si al final el único trauma que te causa es una carrerita matutina, aún te salvas.
La peña que vive sola ya no me explico cómo hace. Yo tengo a mi madre para venir a sacarme de la cama a tiros si ve que no me doy levantado, pero si no… Menos mal que ya desarrollé una especie de parche para solucionar ese agujero de seguridad. Cuando me levanto siempre me planteo si me estoy levantando de verdad o es un sueño. Por norma general, cuando en un sueño te planteas si de verdad es un sueño, te despiertas. Así que suele funcionar. El día que casque… pos nada, a inventarse otra cosa
. Dulces sueños.
Etiquetas: autobus, desayunos, despertador, levantarse, sueños
ene 22
Hoy cuando me levanté tenía una sensación de angustia un poco dificil de explicar. Supongo que habrá sido porque tuve alguno de esos sueños chungos que se me da tan bien tener. Son siempre los mismos, los sueños chungos clásicos de toda la vida, pero eso no quita que sean agobiantes:
1.- Estoy en un sitio muy muy muy alto (o en unas rocas rodeadas por agua) y no puedo abrir los ojos (así que no veo nada). Además hace viento o hay algo que me empuja.
2.- Me caigo desde un sitio muy alto (a veces es la continuación del anterior). Me despierto justo cuando siento el impacto contra el suelo (y me despierto moviéndome como si me estuviese estrellando).
3.- Me persigue alguien y por mucho que me esconda siempre me acaba encontrando. Además, cuando intento escapar no soy capaz de correr. Es como si tuviese una goma tirando de mí hacia atrás.
4.- Este me pasa cuando tengo ganas de ir al baño mientras duermo. Sueño que no doy encontrado un baño por ningún lado, y si lo encuentro, siempre pasa algo que me impide satisfacer mis necesidades fisiológicas (y menos mal, porque si lo hago no sé yo qué pasaría en la vida real xDDDD).
5.- Este empieza bien. Sueño que sé volar, pero en mitad del sueño se me olvida cómo se hace y por más que lo intento no consigo emprender el vuelo de nuevo. Es de los que más me agobian.
6.- Sueño que estoy atado con una especie de goma invisible que me zarandea para un lado y para otro sin previo aviso. Por ejemplo, voy paseando por la playa y de repente salgo volando hacia el agua; luego hacia la arena…
Estos son los más comunes. Supongo que habrá más, pero bueno, son los que me vienen ahora mismo a la memoria.
Etiquetas: pesadillas, sueños