mar 21

Acabo de conseguir la discografía completa de Metallica. En principio no es nada relevante, pero la cosa toma un poco de cuerpo si tenemos en cuenta que antes esa música no me gustaba en absoluto, y sin embargo, ahora me vuelve loco.

Vamos por partes. El dance, trance, techno, house, bakala, rap, hip hop y demás “música” comercial no me gusta. Es más, la detesto, pero no por el hecho de que me parezca horrible y un atentado contra la música de por sí, sino por que como músico profesional sé lo que hay detrás de todo eso, sé que es matemática pura sin ningún trazo de composición y que está hecho exclusivamente con fines comerciales. De todas formas, antes tampoco me gustaba el metal (nada de nada). Lo que oía era lo típico: clásica, new age, pop, algo de rock suavecito tipo Queen y demás.

A mis colegas les gusta mucho el metal extremo (cuanto más extremo mejor) y nada, lo ponían en el coche y yo no le encontraba mucho sentido. Sin embargo, un día un amigo me dijo que me iba a desvirgar (en sentido figurado xDDDD) y me trajo un disco que él consideraba suavecito para inciarme un poco: Hatebreeder, de Children of bodom. Lo escuché una vez y no le encontré mucho la gracia. Sin embargo me llamaron la atención algunas estructuras armónicas que había en un par de canciones. Lo escuché una segunda vez. Una tercera… cuarta… quinta… Después de Children of bodom vinieron Amorphis, Throes of dawn, Opeth, Blind guardian, AC/DC, Metallica, Hammerfall… y aquí andamos. Ahora soy otro jebacha greñudo que atrona a sus padres (aunque me sigue gustando la clásica ;) ).


Escuchando… mp3: Metallica“Fixxxer”