Dije que tenía que hablar de mi nuevo nené, y aquí lo tenéis. Se trata de una Nintendo DS Lite blanca. En principio estaba pensando en comprarme un reproductor de mp3, pero no me decantaba por ninguno. Primero me planteé comprar uno de mucha capacidad, para llevar conmigo la mayor cantidad de música posible, pero luego me puse a pensar en el asunto y llegué a la conclusión de que quizás no valía la pena gastarse tanto dinero. Además los que me encontré eran un poco caros y siempre había algún defecto que me hiciese echarme atrás en la compra.
Hace un par de meses tuve la ocasión de toquetear una Nintendo DS de un compañero de la escuela y la verdad es que me resultó muy divertida. Sin embargo, como era algo que “sólo sirve para jugar”, ni siquiera me había planteado comprarla. De ahí una semana ese compañero apareció con una especie de cartucho de memoria que se conectaba a la consola y que permitía que (si tienes los juegos originales, claro xD) te pudieses bajar los juegos de internet, meterlos en el cartucho y ejecutarlos como si fuesen los cartuchos originales. La idea me llamó mucho la atención, pero lo que yo quería era un mp3. Entonces fue cuando me dijo que se le podía meter al cartucho software casero que los reprodujese, así como video e imagen. Entonces fue ya cuando me picó el gusanillo de verdad.
Nintendo DS Lite blanca recién desembalada
Estuve un par de semanas, más que discutiendo, peleando con la almohada, barajando pros y contras, y al final me decidí a decidirme (toma ya) entre la DS y la PSP. La PSP ofrecía una mejor calidad de juegos, así como los reproductores integrados, pero la DS ofrecía unos juegos más sencillos, para mí más atractivos, y era más fácil hacer el apaño para las “copias de seguridad”. Al final por varias razones me decanté por la DS, y la verdad es que estoy muy satisfecho con la compra.
Lo que compré en sí fue la consola, un cartucho de memoria, la tarjeta de memoria para el cartucho y una llave. La función del cartucho es “traducir” las roms almacenadas en la tarjeta para que la consola pueda utilizarlas, y la llave sirve para indicarle a la consola que debe leer los juegos del cartucho. La llave se puede evitar si se flashea la consola, pero este proceso conlleva un pequeño riesgo y podemos quedarnos sin aparato.
Tarjeta de memoria, cartucho para la tarjeta y llave
Entre los pros diré que la batería dura un montón (con el brillo de la pantalla al mínimo, unas 13-15 horas jugando [dos pantallas y una de ellas táctil, además de altavoces. Si se utilizan cascos o aplicaciones que sólo utilicen una pantalla, la duración de la batería aumenta]). Los juegos son por norma general sencillitos, de esos de perder 10 minutos en el bus (son los que buscaba). Además puede reproducir video sin problemas, así como imágenes, con la aplicación adecuada. La estética es inmejorable y es muy fácil de transportar.
Entre las contras, citar que la carga de la batería es un poco lenta (casi 3 horas), y los punteros oficiales no son muy buenos (a mí me salieron muy malos los 2 y tuve que comprarme otros, porque rayaban la pantalla [por suerte tenía protector]). El problema de la pantalla táctil es que podemos rayarla, por lo que es necesario adquirir protectores. Los protectores se marcan en un plazo medio, lo que empeora la calidad de visión. Los reproductores multimedia no están integrados con la consola, sino que tenemos que adquirir código casero aparte, y la calidad no es todo lo buena que cabría esperar, aunque sí es aceptable. Por otro lado, si buscamos potencia para mover polígonos y juegos de gran calidad gráfica, ésta no es la opción adecuada.
Finalmente, un resumen del gasto total:
Nintendo DS Lite blanca – 150€
Supercard Lite – 50€
Passkey – 20€
Tarjeta de memoria microSD 1 GB Kingston con adaptador a SD – 30€
Lector USB de tarjetas de múltiples tipos – 10€
Juego de protectores – 6€
Juego de punteros APL – 7€
Funda chachi piruli de APL – 13€
TOTAL: 286€
“La PSP cuesta lo mismo y tiene los reproductores integrados”
La PSP salía por un pico más si quería el kit completo (para poder jugar a las “copias de seguridad de mis juegos originales
”) y al ser más grande, es más incómoda de transportar. Además también la probé y no terminó de convencerme, ya que lo que yo buscaba era una consola para “pasar el rato”, es decir, para jugar a ratitos de 10 minutos, y no preocuparme por llegar al siguiente nivel. Para juegos serios tengo el ordenador.
En fin, pensaba que me iba a arrepentir de la compra, pero es al contrario. Estoy contento de haberla comprado, y el poder disponer de tantos juegos, tanto de NDS como de GBA, hace que el abanico de posibilidades, además de utilizarla como mp3 y reproductor de imagen y video, sea muy amplio.
Vamos a darle notas:
Calidad gráfica: 6
(Hay grandes juegos, pero por norma general son sencillitos, y no hacen alarde de polígonos en movimiento)
Calidad de sonido: 7
(Los altavoces son estéreo, y por cascos, por supuesto, también, pero podría mejorarse la calidad)
Portabilidad: 8
(Es una consola muy portable cerrada, sobre todo si tenemos una buena funda)
Batería: 8
(Gran duración, aunque la carga es lenta)
Calidad de imagen de las pantallas: 9
(La calidad de visionado de ambas pantallas es impecable siempre que las mantengamos limpias)
Sensibilidad de la pantalla táctil: 9
(La pantalla no es demasiado sensible de forma que la accionemos sin querer, pero tampoco tenemos que darle una patada para hacerla funcionar)
Relación calidad / precio: 9
(Es una gran máquina, y si no tenemos en cuenta los “extras”, el precio es bastante adecuado)
General: 8