Oct 24
“Lo siento”
Qué fácil es decirlo, ¿verdad? Da igual que le hayas abierto la cabeza a alguien o que sólo le hayas insultado. Da igual que lo sientas de verdad o que sólo sea paripé, si total después de 10 minutos ya te habrás olvidado. Dices que lo sientes y listo. Con sólo pedir disculpas, sanan las heridas, se alegran los corazones, se dibujan sonrisas en los rostros y sale un sol radiante en el horizonte mientras todos cantamos “Amigos para siempre” cogidos de las manos.
Pues NO. Es muy fácil decir que lo sientes, eso es algo que sabemos todos y que muchos utilizan a su favor. Una vez leí en un anuncio publicitario, en el que salía un modelo en pose “qué macho soy”: Prefiero pedir disculpas a pedir permiso. Pero qué macho. Qué pedazo de hombre que hace lo que quiere cuando quiere… Pues eso es precisamente lo que hace que ese personaje no sea más que otro puto maleducado del montón. ¿Qué más da que hagas algo que moleste o hiera a otros? Luego pides disculpas y ya está, no nos vamos a morir…
Muchos tendríais que APRENDER A PEDIR PERMISO antes de pedir perdón, que eso es algo que todos sabemos hacer. Haced examen de conciencia, y quien se sienta aludido, ya sabe qué tiene que hacer. El 70% de los que no se sientan aludidos, tienen un problema serio de educación.
Etiquetas: disculpas, educacion, lo siento, pedir disculpas, permiso
Mar 15
Errar es humano. Echarle la culpa a otro es más humano todavía. Perdonar es de sabios.
Que errar es humano es algo que todos (al menos todos los humanos) sabemos. Es muy fácil meter la pata. Es muy fácil hacer daño a la gente. Mi gente no creo que tenga conmigo ese problema, ya que siempre me preocupo (muy mucho) de no hacerle daño a nadie, pero para el caso, sí lo fácil que es que te hagan daño. También sé lo dificil que es recuperarte de ese daño. Son cicatrices que poco a poco van marcando tu personalidad. Que te hacen cambiar poco a poco. Esa es una de las causas por las que es tan difícil perdonar a alguien que te ha hecho daño.
Pero también está la otra cara de la moneda. Si alguien quiere pedirte perdón (si es de corazón; si no, ya pueden ir dándole bien por el saco), y lo (/a para el caso) rechazas de mala manera, le estás haciendo daño tú. Y si tienes un mínimo de empatía, con eso también te estás haciendo daño a ti mismo. Pero luego piensas que esa persona que te hizo daño podía haber pensado lo mismo cuando lo hizo, y si no lo pensó, entonces es probable que sus disculpas no sean sinceras. En ese caso estás volviendo a caer…
Es un círculo vicioso que nos tortura a muchos. Es por eso que cuando te das cuenta de que le importas a alguien de verdad, te sientes realmente querido. Es una sensación muy dificil de describir. Sientes que tienes algo realmente importante y la ilusión que te entra es inigualable. Por otro lado, cuando descubres que alguien te engaña, te miente o simplemente estuvo jugando contigo, es una verdadera cuchillada. Puedes estar deprimido días, semanas… En algunos casos puedes llegar a cambiar radicalmente a raíz de un hecho. Yo creo que fue mi caso. Pasó lo que pasó y desde entonces es una piedra con la que creo que no volveré a tropezar. Sin embargo quien tenía que pedirme perdón lo hizo… Por el momento no tengo razones para creer que no fuese una disculpa sincera. Sólo el hecho de disculparse ya tiene mérito. No por eso voy a vover a ser como era antes, porque hay cosas que no se pueden cambiar, pero de todas formas, puede significar una diferencia en el final de la historia.
CONSEJO: disfrutad de vuestros amigos al máximo. No podéis saber si seguirán siéndolo durante mucho tiempo.
Etiquetas: amigos, disculpas, errar, perdonar