Abr 15

Esto es algo que había hecho una vez en windows, y resultó tan sencillo como seleccionar los dos interfaces de red del equipo que iba a usar como pasarela y seleccionar la opción “establecer pasarela”, o algo similar (hace mucho que lo hice y hace mucho que no uso windows). En cualquier caso, me vi en la necesidad de hacer algo similar en linux, pero fue bastante más complicado de lo que pensé que sería. Aquí os pongo el proceso que tuve que seguir de forma muy detallada, para que no os perdáis. Difícil y nada sencillo, pero sí para toda la familia.

Bueno, pues eso, la configuración de la red es la siguiente:

Para poner correctamente la parte cableada, que es de lo que se trata aquí, configuramos las interfaces de los 3 equipos de la siguiente forma:

EQUIPO 1

auto lo
iface lo inet loopback
address 127.0.0.1
netmask 255.0.0.0

allow-hotplug eth0
iface eth0 inet static
address 192.168.0.5
netmask 255.255.255.0
gateway 192.168.0.1
up route add -net 192.168.1.0 netmask 255.255.255.0 gw 192.168.0.2
up route add -net 192.168.2.0 netmask 255.255.255.0 gw 192.168.0.7
auto eth0

Aquí lo que hacemos es indicarle al equipo que la red wifi (subred 1) se encuentra a través de la puerta de enlace 0.2, y que la subred 2 se encuentra a través de la puerta de enlace 0.7

SERVIDOR

auto lo
iface lo inet loopback

iface eth0 inet static
address 192.168.0.7
netmask 255.255.255.0
gateway 192.168.0.1
up route add -net 192.168.1.0 netmask 255.255.255.0 gw 192.168.0.2
auto eth0

iface eth1 inet static
address 192.168.2.1
netmask 255.255.255.0
auto eth1

Aquí le indicamos al servidor que la red wifi se encuentra a través de la puerta de enlace 0.2, al igual que con el anterior equipo. A la conexión punto a punto no es necesario ponerle una puerta de enlace.

EQUIPO 2

auto lo
iface lo inet loopback
address 127.0.0.1
netmask 255.0.0.0

allow-hotplug eth0
iface eth0 inet static
address 192.168.2.5
netmask 255.255.255.0
gateway 192.168.2.1
up route add -net 192.168.0.0 netmask 255.255.255.0 gw 192.168.2.1
up route add -net 192.168.1.0 netmask 255.255.255.0 gw 192.168.2.1
auto eth0

Aquí le indicamos al equipo que para acceder a las otras 2 subredes tiene que pasar por la puerta de enlace 2.1.

Una vez hecho ésto, tendremos acceso desde cada subred únicamente hasta el servidor, ya que éste no retransmitirá los paquetes de una de sus interfaces a la otra. Para solucionar ésto, es necesario introducir un script de iptables que fuerce esta retransmisión. El script sugerido es el siguiente:

#!/bin/sh

echo Aplicando Reglas de Firewall...

## FLUSH de reglas
iptables -F
iptables -X
iptables -Z
iptables -t nat -F

## Establecemos politica por defecto
iptables -P INPUT ACCEPT
iptables -P OUTPUT ACCEPT
iptables -P FORWARD ACCEPT
iptables -t nat -P PREROUTING ACCEPT
iptables -t nat -P POSTROUTING ACCEPT

iptables -t nat -A POSTROUTING -o eth0 -j MASQUERADE

iptables -A FORWARD -i eth1 -d 192.168.0.0 -j ACCEPT
iptables -A FORWARD -i eth1 -d 192.168.1.0 -j ACCEPT
iptables -A FORWARD -i eth0 -d 192.168.2.0 -j ACCEPT

echo 1 > /proc/sys/net/ipv4/ip_forward

Aquí hacemos lo siguiente: lo primero es eliminar las anteriores configuraciones de iptables si las hubiese (si tenéis alguna otra cosa, evidentemente tendréis que cambiar ésto).
Posteriormente se establece la política por defecto como aceptación de todos los paquetes (es inseguro. Si os preocupa la seguridad tendréis que cambiar el script para denegarlos por defecto).
A continuación, introducimos una línea para enmascarar la conexión procedente de la subred 2 hacia el exterior. Esta línea es importante, ya que de no ponerla, no podremos conectarnos al router, y por tanto, no habrá acceso hacia internet ni hacia la subred 1.
Después viene el grueso del script. En estas 3 líneas se redireccionan los paquetes, a saber: lo que llega por el interfaz 1 y se dirige a la red 0 se reenvía. Lo mismo para lo que llega por el interfaz 1 y se dirige a la red 1 y para lo que llega por el interfaz 0 y se dirige a la red 2.
Por último ponemos a 1 el bit que activa el ip-forwarding (muy importante. De lo contrario, el script no hará nada).

Una vez hecho ésto, basta con añadir el script a /etc/init.d/ e introducirlo en el arranque del sistema para que se active siempre.

Jun 10

Todos los que me conocéis medianamente bien sabéis que soy linuxero acérrimo. Por un lado estoy completamente de acuerdo con iniciativas como la GPL o la Creative Commons, que permiten que este tipo de cosas se distribuyan de forma abierta para todos los usuarios. Además, al ser en su mayoría código abierto, los sistemas Linux son mucho más seguros que los sistemas propietarios como Windows, mucho más fiables, se actualizan con mayor rapidez… En fin, todas esas cosas que ya sabéis y que no os voy a contar ahora porque no es el propósito de este post.

Lo que sí os quiero contar es cómo me inicié en este mundillo y cómo fui evolucionando en él con el paso de los años. Vamos allá (Abreviaré la correcta notación GNU/Linux a Linux por razones obvias de comodidad):

TOMA DE CONTACTO

Winlinux 2000

Todo empezó hace ya 7 años con un desastroso “WinLinux 2000″. Se trata de una versión de Linux que se instala sobre Windows como si fuese una aplicación más. La versión que probé traía un árido KDE de los primeros (creo recordar que era una de las versiones 1.X), además de que era increíblemente inestable. Se colgaba a la mínima por funcionar bajo windows y apenas traía aplicaciones. Lo único que se podía hacer con él (sobre todo sin tener ni puta idea como era mi caso) era jugar a los 4 jueguecillos que traía el entorno gráfico y montar el cdrom xD. No conseguí hacer nada más, pero para aprender grosso modo que existen otros sistemas me sirvió.

PRIMEROS PINITOS

Mandrake 7.2

Tras mi desastroso inicio con Winlinux lo dejé durante un añito, y volví sobre mis propios pasos hace 6 años, instalando una Mandrake 7.2. Venía con un instalador gráfico, por lo que su instalación era muy sencilla incluso para usuarios inexpertos. Traía ya unos cuantos entornos gráficos distintos (los de siempre, KDE, Gnome y algún otro de los menos comunes). Yo solía utilizar KDE, más que nada porque ya lo conocía de Winlinux (quizá de ahí proceda mi KDEísmo). Ya era un interfaz un poco más amigable que el anterior, aunque seguía siendo bastante sobrio. Al venir en 2 cds y no ser un simple programa, como el winlinux, ya venía bastante más surtido de aplicaciones, tales como el netscape, el openoffice… Con esta distro aprendí a instalar un linux propiamente dicho, qué es la Swap y para qué se utiliza, las particiones que hacen falta, así como el sistema de carpetas, aprendí nociones básicas sobre los gestores de paquetes (más concretamente sobre RPM)… En fin, nociones muy básicas a nivel de usuario. Por diversas razones (entre otras, que no tenía una conexión decente a Internet) tuve que darlo por imposible y volver a Windows.
(Para los no iniciados, actualmente Mandrake se llama Mandriva).

TOMA EN SERIO

Red Hat 8.0

Tras haber pasado por estas dos experiencias previas y después de otro año, entré en teleco y para mi sorpresa, en la mayoría de las prácticas se trabaja bajo entorno linux. Una vez más, y con ánimos renovados, me decidí a instalar de nuevo una distro de linux. Esta vez me decanté por una Red Hat 8.0. Esta distro era muy parecida a la anterior. También tenía un instalador gráfico, incluso más intuitivo que el de Mandrake, y venía igualmente surtido de aplicaciones (también incluía el gestor de paquetes RPM). Con esta distro intenté quedarme definitivamente con un sistema Linux, aunque después de 4 meses tuve que volver a dejarlo por imposible, una vez más por culpa de mi conexión a Internet. Cada vez que quería instalar un programa, tenía problemas de dependencias por tener la distribución demasiado anticuada, y sólo podía resolverlas por Internet, por lo que era imposible solucionarlo. Posteriormente actualicé la distro a una versión 9.0, con pocos cambios. Lo más destacable es que traía un programa que permitía actualizar algunas partes del sistema por Internet, aunque su funcionamiento era bastante malo.
(Para los que no estéis al tanto, actualmente el proyecto Red Hat se denomina Fedora.

CONVERSIÓN DEFINITIVA

Knoppix 3.2

La conversión definitiva llegó para mí de la mano de una distro muy novedosa: una Knoppix 3.2. Esta distro era para mí una gran novedad por dos razones importantes: la primera es que no estaba basada en Red Hat ni Mandrake, y no utilizaba RPM, sino que estaba basada en Debian y el gestor de paquetes que utilizaba era el APT. El APT era muy superior al RPM por muchas razones. A la hora de instalar un paquete, bastaba con escribir un comando (apt-get install paquete), a la hora de borrarlo, igual (apt-get remove paquete). Para actualizar TODO el sistema, incluyendo las librerías y dependencias, otro comando (apt-get dist-upgrade)… Es decir, tanto para instalar paquetes como para borrarlos, como para mantener el sistema al día, bastaba con poner un simple comando, y el APT se encargaba de todo, incluso de resolver los problemas de dependencias.
Por otro lado, esta distro tenía otra novedad muy interesante, que es que no era necesario instalarla. Venía en un CD desde el que se podía arrancar el sistema operativo (directamente desde el CD). Es lo que se conoce como Live CD. Esto permite probar el sistema sin necesidad de instalarlo en el disco duro. En cualquier caso, para instalarlo, en esta antigua versión bastaba con un sencillo comando (knx-hdinstall) y arrancaba un asistente gráfico muy sencillo de utilizar.
Con esta distribución aprendí a no depender de Windows para nada. Al poder instalar cualquier aplicación sin problemas, tenía a mi disposición todo un abanico de posibilidades en cuantro a programas. Aprendí lo importante que es tener el sistema siempre al día, a no utilizar la cuenta de superusuario a no ser que sea indispensable, a trastear un poco con los scripts del sistema operativo, a gestionar las aplicaciones que arrancan en el inicio del sistema, a configurarlo a mi gusto, a manejarme en el modo texto utilizando los comandos y no dependiendo tanto del entorno gráfico, a configurar el gestor de arranque, y lo más importante, a recompilar el kernel del sistema operativo de acuerdo con mi equipo.
Sin embargo, y a pesar de ser una distro tan maravillosa, tuve que dejarla al cabo de casi un año porque tenía un grave error. En ocasiones, al actualizar el sistema, se le iba la olla de mala manera y borraba muchos paquetes necesarios, haciendo que el sistema operativo dejase de funcionar (una verdadera putada). En cualquier caso sigue sacándome de apuros cuando me cargo el gestor de arranque.

EL FLECHAZO

Logo de Debian

Una vez que aprendí tanto con Knoppix, decidí deshacerme de ella para pasarme a tareas mucho más ambiciosas: instalar una distro Debian. Esta distro era bastante más complicada de manejar que todas las que había usado hasta ahora, porque a pesar de que su funcionamiento era igual que en la Knoppix (la Knoppix está basada en ella) la instalación no es gráfica, sino que es mediante un interfaz modo texto en el que se van seleccionando las opciones. Además no viene con paquetes de por sí, sino que hay que seleccionar manualmente todo lo que queremos (incluídos los paquetes individuales necesarios para el entorno gráfico). Tardé mucho tiempo en instalarla (podéis comprobarlo aquí en tono de humor), pero al final lo conseguí. Con esta distro estuve alrededor de año y medio o dos años (ya tenía conexión de banda ancha) y la verdad es que ya no había mucho que pudiese aprender. Aprendí a gestionar un poco más los scripts del equipo, y a utilizar las fuentes de paquetes adecuadas (el APT estaba gestionado por unas direcciones de donde sacar los programas, y podían ponerse 3 tipos: direcciones de paquetes inestables, pero muy nuevos, direcciones de paquetes en pruebas, pero un poquito más antiguos, y direcciones de paquetes estables, pero muy anticuados). Aparte de eso, poco más aprendí. A poner pijotadas como una pantalla bonita en el arranque, por ejemplo.

EL COLMO DEL CONTROL

Logo de Gentoo

Después de haber aprendido tanto, y con la experiencia adquirida en la instalación de Debian, me decidí a intentarlo con uno de los proyectos más ambiciosos que podía intentar: instalar una Gentoo. Esta distro no está basada en ninguna, y, una vez más, el gestor de paquetes es distinto. En este caso, la piedra angular del sistema es el portage, que funciona de una forma bastante parecida a APT, aunque con diferencias evidentes. Por un lado no era necesario gestionar las fuentes del portage, sino que hay una única fuente. Por otro lado, el portage no instala los programas, sino que los compila. En el momento de instalar el sistema, se indican los parámetros del equipo de forma muy pormenorizada (procesador, tipo, arquitectura, características, parámetros de configuración…) y posteriormente se compila TODO (incluso los compiladores). Esto tiene una ventaja evidente: al estar todo totalmente personalizado, los programas ocupan bastante menos, quitando trozos de código que no se utilizan. Por otro lado, la ejecución de los mismos es ligeramente más rápida (la verdad es que no es muy apreciable en aplicaciones normales). También tiene una desventaja evidente. Tanto para instalar programas como para actualizarlos, hay que compilarlos, y esto es un proceso muy lento (en actualizar el sistema completo, a veces tardaba 3 días ininterrumpidos). Con esta distro aprendí los pormenores del modo texto (la instalación era totalmente en modo texto, por comandos. Ni siquiera había opciones para elegir, como en debian). Aprendí también a configurar un sistema “a pelo” (no tiene ningún asistente, todo es completamente manual). En definitiva, a ser un usuario más que avanzado en lo que respecta a la gestión y utilización del sistema.
Otro punto débil de Gentoo es que los usuarios dependen (MUCHO) de quienes están al tanto de los programas y actualizan el árbol del portage. Si meten la pata e introducen un paquete en mal estado, todos los usuarios nos vemos afectados. Esa es una de las razones por las que después de más de dos años, dejé de utilizar Gentoo. Cada vez que alguien metía la pata, nos pasábamos 2 días con un sistema inestable. Además era un coñazo tardar tanto en instalar lo que fuese, y el mantenimiento del sistema era muy complicado y pesado.

ACTUALMENTE

Mi sistema actual

Actualmente, desde hace pocas semanas, estoy utilizando de nuevo una distro Debian. La verdad es que nunca me fue mal, aunque haber utilizado Gentoo durante tanto tiempo me sirvió para aprender mucho (ahora puedo estar escuchando música, viendo películas y trabajando en modo texto, como si fuese MS-DOS, y todo a la vez, sin ningún tipo de problema). No sólo aprendí en la utilización del sistema, sino también en su gestión y mantenimiento. En cualquier caso, por diversas opiniones que oí por ahí, quizás pruebe al terminar los exámenes una Ubuntu. Ya os contaré qué tal ;) .

Dic 29

Hace unos meses, cuando me dio por instalar Debian, escribí un “documentillo” con todos los problemas con los que me iba encontrando. Hoy ese documento renace de entre sus cenizas. Disfrutadlo ;)

19 DE FEBRERO DE 2003

Me acabo de decidir. Voy a instalar Debian de una vez por todas. Total, no creo que sea tan difícil como dicen. Seguro que es ponerse y listo.

20 DE FEBRERO DE 2003

Le pido a Colega-1 (que me había ofrecido Debian hace un par de semanas) que me traiga los cds de instalación.

25 DE FEBRERO DE 2003

Le recuerdo a Colega-1 que me traiga los cds de instalación

3 DE MARZO DE 2003

Colega-1 me trae los cds de instalación. Me dice nosequé de los sabores de Debian (¿?¿?¿?¿?) y que cuando vaya a instalar ponga bf24 porque nosequé del kernel (¿?¿?¿?¿?¿?) y que es mejor. Cuando llego a casa, pongo el cd en la bandeja, inicio el ordenador e introduzco el condenado bf24. Me pregunta en qué idioma lo quiero instalar (en mazo de idiomas). Tras estudiar un poco de lengua, me decanto por el castellano y le doy a ok. Después de unas cuantas preguntas, me sale nosequé de suidroot, nosequé de locales, nosequé de nosecuanto… Parece que sí era complicado.

Tras una horita termina la instalación. Me dice que “have fun” (eso espero). Inicia Debian. Pantalla en negro con letritas blancas. Espero. Espero. Espero. Sigo esperando… Parece que no saltan las ventanitas. Decido investigar a ver por qué no saltan…

…Tras 5 minutos mirando a la pantalla llego a la conclusión de que no sé dónde mirar el fallo :P .

4 DE MARZO DE 2003

Le pregunto a Colega-1 por las ventanitas. Me dice que para que vayan las X (¿Videos porno?) meta como servidor gráfico svga, y como driver, nvidia en lugar de nv.

Llego a casa, enciendo el ordenador y me dispongo a cambiar el servidor gráfico y el driver. Tras 5 minutos de mirar a la pantalla, llego a la conclusión de que no sé dónde cambiar eso.

5 DE MARZO DE 2003

Le pregunto a Colega-1 dónde se cambia eso del servidor y los drivers. Me dice que los drivers se cambian en /etc/X11/Xfnosequé y el servidor poniendo apt-get install xserver-svga. Llego a casa y hago lo que me dijo. Por el momento parece que todo va bien. Reinicio. Espero. Espero. Sigo esperando. Las “X” (no, no era una peli porno) siguen sin ir. Acabo de tomar una determinación: Debian apesta.

18 DE MAYO DE 2004

Decido instalar Debian (de nuevo). Tras haber pasado por SuSE, Mandrake, Red Hat, Hispafuentes, Slackware, Gentoo y Knoppix me convenzo a mí mismo de que probablemente ya controle más. Pongo los 8 largos cds a descargar. Alguno me valdrá, digo yo.

22 DE MAYO DE 2004

Terminan las descargas de los cds. Los copio, meto el cd1 en la bandeja y comienzo la instalación (sip, bf24 de nuevo). Tras 30 minutos termina la instalación. Siguen sin ir las X. No va nada. Posible fallo: pocos paquetes instalados. Decido reinstalar todo.
Tras 1 hora metiendo paquetitos de varios cds, termina de nuevo la instalación. Siguen sin ir las X. Posible fallo: demasiados paquetes instalados. Antes de joder nada decido preguntarle a Colega-1, a ver que me dice.

23 DE MAYO DE 2004

Colega-1 me recuerda lo del server svga. Lo instalo y compruebo que las X siguen sin ir. Llego a la conclusión de que lo instalé mal. Reinstalo Debian, pero esta vez antes de hacer nada decido poner mensaje en el foro de teleco y preguntar en #Debian, a ver qué me cuentan. Me dicen que el error es muy común y basta con poner como driver VESA (ahora ya sé cómo se hace). Pongo ese driver y ¡SORPRESA! Las X funcionan. Tras la impresión inicial, y después de haber visto al puntero pseudoposeído, llego a la conclusión de que el ratón no está bien instalado. Me pongo a fozar con todos los protocolos que se me ocurren hasta que doy con el adecuado (ImPS/2). Una pregunta ronda mi mente: ¿Por qué coño ImPS/2 y no PS/2? Decido no meterme en camisas de 11 varas y dejarlo por hoy.

24 DE MAYO DE 2004

Nuevo problema. No me va ni la red ni internete. Tras fuchicar con el iconito de la configuración de la red, descubro que no me reconoce la tarjeta de red. Reinicio y entro en Windows. Le pregunto a Colega-1 y me dice que meta el “módulo adecuado”. Reinicio y entro en Debian. Busco el “módulo adecuado”, pero no aparece, así que tras reiniciar, entrar en Windows, un par de improperios y otras tantas alusiones a mi querida madre, Colega-1 me recomienda que mire qué módulo carga Knoppix. Reinicio. Miro qué módulo carga Knoppix y, oh sorpresa, oh dolor, el módulo no figura en Debian. Reinicio y entro en Windows. Me dirijo a www.sis.com dispuesto a descargar drivers para la tarjeta. Encuentro 2 archivos, sis900.c y sis900.h. Tras mirar para ellos un rato a ver si tienen vida propia, llego a la conclusión de que no sé por dónde metérmelos. Decido volver a preguntar en #Debian. Primera respuesta: que los cocine. Tras mirar para ellos otro rato, me doy cuenta de que me estaban tomando el pelo. Segunda respuesta: compílalos (auk auk auk auk). Segunda pregunta: ¿Cómo? (auk auk auk auk). Me dicen el comando maravilloso para compilarlos. Vueeeeeelvo a Debian. Compilo los drivers y me crea el fichero sis900.o (éste tampoco tenía vida propia). Reinicio, vuelvo a Windows y vuelvo a preguntar en #Debian. Me dicen nosequé de rallar, nosequé de repetirse y nosequé de mi madre. Entre tanto espumeo también me dicen nosequé de nosequé directorio. Reinicio, entro en Debian y meto el driver en el directorio. Tras otros 5 minutos en la inopia mirando para la pantalla, se me enciende una lucecita y decido mirar si el módulo está donde debe estar. Sip, está, let’s instálalo. Oh sorpresa, oh dolor, hace aparición mi inseparable compañero, el error. Según ese error, el módulo se compiló con el kernel 2.4.18 y mi kernel es 2.4.18-bf24 (¿Le dará al kernel por cambiar espontáneamente? ¿Será tonto? ¿Comerá mierda?). Reinicio, entro en Windows y le pregunto a Colega-1 qué puedo hacer. Me aconseja lo mismo que me dice siempre: “Recompila el kernel”. Un escalofrío me recorre de arriba abajo y me pongo a ello mientras por mi cerebro pasa la imagen de un pulpo en un garaje. Me bajo el kernel nuevo (un 2.4.26 flamante -> ¿y para tan pocos números de diferencia tanto jaleo?). Empiezo a buscar un manual para recompilar el kernel y encuentro una cosa de un tal Bill DeYoung que me habían recomendado. Le echo una ojeada y descubro que está contado todo para gilipollas (cómo me gusta que se acuerden de mí ^^). Reinicio, entro en Debian y me pongo a ello. Descomprimo el kernel en su sitio, abro el menú y tremenda ostia que siento al ver tantas letras, botones y opciones. Empiezo a leer… Pasado un rato decido bajar de nivel y paso a traducir… Pasado un rato decido seguir bajando el nivel y paso a descifrar… Más o menos voy entendiendo y hago elecciones consecuentemente (la mitad, la otra mitad a pitopitogorgorito). Tras dejarlo todo bonito bonito pongo el comando que en teoría compila el kernel. Tras 10 minutos de agonía vuelve mi colega el error. Nosequé módulo chungo. Reinicio, entro en Windows y pregunto en #Debian. Para mi sorpresa, me dan la respuesta sin impacientarse, sin insultar y sin acordarse de mi familia (Debe ser que follaron desde la última vez). Me dicen que debo quitar el módulo que casca. Reinicio, entro en Debian y abro el menú del kernel. Tras 20 minutos de desesperación encuentro el módulo y lo quito. Vuelvo a compilar el kernel. Otros 10 minutos de espera agónica. Otro error. Otro módulo que casca. Otro módulo que quito. Otro error (ups, había quitado el módulo que no era). Esta vez quito el módulo correcto y, ¡SORPRESA! NO da error. Instalo el kernel nuevo y reinicio. Cuando aparece el mensajito KERNEL PANIC siento que algo en mi cabeza dice: “emmmmmmmmmmmmm…” mientras otro algo le dice “gilipollas, ¿pq no dejas la informática y te vas al campo a comer pasas y hablar con Dios?”. Vuelvo a instalar Debian (cd1, bf24), vuelvo a poner el driver VESA, vuelvo a configurar el kernel (por suerte se me había ocurrido guardar la configuración a pesar de las risas de Colega-1). Vuelvo a compilarlo y vuelvo a instalarlo. Ésta vez funciona y, tachaaaaaaan, ya me encuentra la tarjeta de red. Tras otros 10 minutos hablando con Dios, llego a la conclusión de que algo habrá que configurar. Pongo otro mensaje en el foro y esta vez consigo una respuesta fácil y sin insultos (parece que hoy folla todo el mundo). Configuro como me dicen y AAAAAARJJJJJJJJ YA FUNCIONAAAAAAAAAAAA.

Tras los lagrimones de la emoción, me armo de valor y decido actualizar el KDE de 2.2 a 3.1.5. Me pongo a buscar en google y llego a la conclusión de que necesito que alguien me resuma 10 millones de resultados. Le pregunto a Colega-1 y me dice que haga un dist-upgrade.

25 DE MAYO DE 2004

Me levanto a las 7 de la mañana y decido dejar haciendo el dist-upgrade mientras estoy en clase. Enciendo, entro en Debian (o eso creo, a esas horas yo sí que tengo kernel panic) y tras un rato de mentar a la casa del ordenador, descubro que la configuración de la red no se me guarda al reiniciar (y eso que me lo habían advertido en el foro). Vuelvo a configurarlo. Vuelvo a configurarlo (con menos sueño y un poco de cafeína en sangre, esta vez bien) y dejo haciendo el dist-upgrade (700 megas de nada). Cuando vuelvo, ya se han instalado esos 700 megas. Reinicio y, tachaaaaaaan, sigue yendo el KDE 2.2. Tras un análisis de la situación descubro con estupor que de esos 700 megas solo se instalan 100 y el resto casca. Me decido a instalarlos manualmente. Resultado: introduzco el cd1 y vuelvo a poner bf24.

Tras 1 hora, Debian vuelve a estar instalado. Pongo el driver VESA. Recompilo el kernel, intento instalar de nuevo los archivos que me había bajado. Nuevo problema: ¿Cómo le indico al apt que tengo eso en el disco? Pruebo a editar a saco el archivo de configuración añadiendo deb /mnt/CDs/Linux/debianupgrade_25-5-2004. El apt menta a la madre que me parió y me recomienda un pasatiempo menos tecnológico. Pregunto en #Debian. Me caigo. Vuelvo a preguntar en #Debian. Me echan. Pongo otro post en el foro de teleco. Como las respuestas no llegan, decido rebuscar en la selva google. Tras unos cuantos links encuentro la “receta” que necesito y me pongo a ello. Dejo todo teta y… no funciona. Vuelvo a dejar todo teta y.. sigue sin funcionar. Tras unos cuantos intentos por fin consigo que me dé un error en condiciones. Tras otros cuantos intentos, consigo que funcione como debe y empieza a instalar los archivos. A los 100 megas casca de nuevo. Resultado: cd1 -> bf24.

Tras 1 hora Debian vuelve a estar instalado. Decido no tocar nada más por hoy.

26 DE MAYO DE 2004

Después de comerme la olla todo el día, decido darle la vara a Colega-2 a ver qué me puede recomendar. Consejo nuevo: cargarme todo e instalar sólo lo mínimo. Luego ya me pasará él fuentes. La verdad es que parece coherente la cosa.

Llego a casa. Ya con los ojos cerrados: cd1 bf24. Tras 20 minutos de instalación, me siento ante el buzón de hotmail a la espera de las fuentes ^^.

27 DE MAYO DE 2004

Sigo esperando por las fuentes ¬¬.

28 DE MAYO DE 2004

Como las fuentes no dan llegado, me dispongo a meterlas a mi bola. Le pregunto a Colega-1 por el MSN y dice que se pueden meter desde el CD. Colega-1 está colgado. ¿Cómo van a poder meterse desde el CD? Se le va la olla… Mira que es pringado, y nada, sigue insistiendo en que sí y que sí por mucho que le diga que no se puede. Pues nada, me voy a linux sólo para demostrarle que NO se puede. Meto el cd, pongo el comandito… … … … y sí que se puede :P . Meto las fuentes más cercanas que encuentro. En ese momento una venada intrépida me invade: “puedes hacerlo, dale duro, empieza a instalar cosas a saco tú solo”. Tengo el sistema en bolas, así que supongo que lo que tengo que instalar es el xfree86, el kde y el kdm. Pues nada, pongo el comandito, apt-get install xserver-xfree. Todo bien. Ahora al duro. Apt-get install kde. Una porrada de megas, para variar. Decido dejarlo a su bola y largarme a dar una vuelta con mis colegas

Cuando vuelvo, descubro que el muy cachondo volvió a instalarme una versión antigua de KDE. Ante el nudo cerebral, se me plantean 2 alternativas: alternativa 1, pegarme un tiro. Alternativa 2, llorarle un poco más a Colega-1. Opto por la alternativa 2… por el momento.

29 DE MAYO DE 2004

Colega-1 me dice que me instala el KDE antiguo porque tengo fuentes estables y tengo que poner las inestables cambiando nosequé en nosequé archivo. Llego a casa, cd1 -> bf24. Meto el kernel. Configuro la red. Meto las fuentes. Pongo inestables. Instalo el KDE… Por fiiiiiiin, ahora sí que funciona. Una vez hecho esto, el resto de los programas prácticamente se me van instalando sólos. En apenas 4 horitas después de meter el KDE, ya tengo el sistema a punto.

Hum… pero ahora que lo miro… no sé… Quizás sea mejor que formatee e instale Gentoo ;) .