jun 26

Como acabé pronto los exámenes, este año opté a San Juan. La noche en principio parecía que prometía cantidad, pero al final se quedó en una ralladura monumental.

Quedé con un amigo que a su vez había quedado con un par de amiguitos y un par de amiguitas. Hasta ahí la cosa era bastante irrelevante. Cuando nos encontramos con la fauna, oh sorpresa, oh dolor. Allí la peña tenía 17-18 añitos, y yo de abuelete en el medio. Decidí no darle mucha importancia y me fui con ellos a la playa. Entonces ya empezó la movida. El colega que estaba con nosotros parecía buen chaval, pero las criajas empezaron con niñerías. Al momento llegaron los borrachos de turno y ya se armó, porque hay una especie de ley de la naturaleza que hace que las crías les presten más atención a un tio totalmente cocido al que no conocen de nada.

Total, que a las 2 acabé hasta los webos y decidí largarme a casa. Le dije al colega que si quería, que se viniese para no estar allí rallado, pero no le pareció buena idea. Regresé yo solo y los dejé allí con su mierda de noche. Os incluyo mapa del recorrido de regreso para que os entretengáis un rato :P (unos 4 km). Pasadlo bien.

dic 12

Hola de nuevo. Aquí estoy yo, a estas intempestuosas horas de la noche, en lugar de irme para cama a cobrar ese merecido descanso que tan duramente me gané a lo largo de toda la tarde.

La rutina de hoy consistió en darle los retoques finales al maravilloso programa de Ingeniería de Software – I, con el que me toca afrontar el examen del miércoles. ¿A qué viene esto?, os preguntaréis. Muy sencillo. Simplemente quería compartir un pensamiento que lleva rondándome toda la tarde. ¿Os disteis cuenta de que hacer un programa es algo parecido a tener críos? Al principio piensas que va a ir todo sobre ruedas, total, la teoría ya te la sabes. Entonces empiezas a programar, pero no es tan sencillo como pensabas, y no sale a la primera (eso pasa porque lo estás buscando. Cuando no es intencionado, sale enseguida xDDD). Tras mucho esfuerzo e intentos consigues tener tu maravilloso programa. El condenado no hace lo que esperas que haga, pero bueno, da lo mismo, te sientes orgulloso de él igual xDDD.

Pues nada, esa era la ralladura que llevo teniendo todo el día en mente. Casi que me voy para la piltra, que el cansancio me puede ;)