A mí la gente de la limpieza siempre me mereció un ganado respeto, porque todos sabemos que es imposible trabajar en un sitio sucio, y yo, personalmente, soy alérgico al polvo, así que cuando mi entorno no está limpio, lo noto en la nariz. Además, a pesar de que la gente que limpia(ba) la escuela de teleco parecía estar todo el tiempo rascándose las pelotas (porque pasases cuando pasases siempre estaban fumando el pitillo, marujeando del programa de ayer o, a lo sumo, pasando la mopa con aire ausente), hay que reconocer que la escuela siempre estaba mayormente impoluta.
Como la gran mayoría ya sabréis, hay declarada una huelga de limpieza a nivel provincial (creo), lo que ya de por sí podría acarrear problemas. Sin embargo la cosa no quedó en huelga, sino que unos cuantos hijos de la grandísima puta se dedicaron a repartir basura, para que quedase constancia. Al principio dejaron teleco (y las demás escuelas) llenas de papelitos, y… en fin, además de huelga era una protesta simbólica bastante representativa. Estamos hablando del lunes 17.
La movida llegó al día siguiente. Cuando llegamos a la escuela nos la encontramos literalmente llena de mierda. Había mierda de caballo en los pasillos, en el hall, mostaza y ketchup en las paredes, todo ésto mezclado con los papeles que ya pululaban. Mierda y tierra en los WC, atascándolos, huevos estrellados contra paredes y suelo… En fin, mil y una movidas.
Al principio fue simplemente sorprendente llegar y encontrarte con todo eso, pero después fue cuando nos empezamos a enterar de más cosas. Hicieron lo mismo en las demás escuelas. En un par de ellas, al día siguiente contrataron un servicio externo de limpieza para que hiciesen algo, y esas escuelas (o facultades, según el caso
) amanecieron mucho peor al día siguiente. Incluso entraron en biología y destrozaron años de trabajo de una tesis doctoral. Por otro lado, ésto de “repartir mierda de puerta en puerta” tiene las consecuencias que todos sabemos: en teleco nunca hubo moscas, y últimamente pululan que da gusto, y como la cosa siga así, nadie garantiza que no vayan a aparecer ratas pronto. Por otro lado, el hecho de que todo esté lleno de papeles, incluso las escaleras, es un peligro en potencia. En cualquier momento alguien puede resbalar por las escaleras y partirse el cuello. De hecho ya tengo constancia de más de un resbalón y al menos una caída (afortunadamente sin consecuencias). Cuando alguien se parta algo, nos reiremos todos.
Personalmente, si de mí dependiese, estaban todos en la puta calle. Una cosa es hacer una huelga (para más dudas, acudir a la RAE), y otra muy distinta es recurrir a estos actos vandálicos que nos perjudican a gente que ni pinchamos ni cortamos en lo que haga o deje de hacer esta gente. En el momento en el que una protesta de este tipo causa daños colaterales, tiene mi más profundo rechazo. Ojalá no consigáis nada mientras sigáis por este camino.








Busca en San Guguel
Paranoyas sobre
Nube de tormentags
Archivetes
Risas
Candelario
Paranoya estadística
Linquetes
Suéltame tus idas de olla