Paranoyas de ‘musica’

Dic 04

En una película, un juego o algo similar, la banda sonora es algo fundamental. Somos muchos los que lo apreciamos como se merece, pero aunque haya mucha gente que no se da cuenta, la banda sonora condiciona su forma de entender la película, o sentir cada momento. Hay una forma muy fácil de demostrarlo. Aquí os dejo este increíble vídeo de la Caja Épica. Vedlo tal cual y luego probad sin sonido, ya veréis la diferencia :P .

Epix Box!

Feb 08

El otro día vi este vídeo hecho con stop motion, y la verdad es que me llamó mucho la atención. Tanto la música como la historia del vídeo están muy bien, y supongo que no tengo que decir que quien hizo ésto tiene un sentido artístico bastante bien depurado. En fin, como hoy estoy un poco espeso no voy a decir nada más y os pongo directamente el video:

No recuerdo de dónde lo saqué. Creo que de Yonkis.

Feb 05

Mi nueva obsesión musical. Cuando tengo la moral frágil, como en época de exámenes, que estoy cansado, salgo poco, y a la mínima la moral de cualquiera puede precipitarse, es muy fácil que de repente al escuchar una canción algo haga “click” y me obsesione con la misma hasta el punto de ponerla 20 o 30 veces seguidas. Ayer fue una de esas veces.

Estuve viendo una serie un poco extraña que se titula Kashimashi. Atención a la trama, que es chunga: Osaragi Hazumu es un chico muy afeminado (mucho) al que le gusta una compañera, Kamiizumi Yasuna. Cuando se declara, ésta lo rechaza, por lo que para intentar olvidarla sale de noche a dar un paseo por el monte. Entonces una nave espacial le cae encima (es literal) y por culpa de eso se convierte en una chica (no le busquéis explicación, los extraterrestres son así). La cosa se complica, cuando Kamiizumi, que por una extraña enfermedad psicológica es incapaz de ver a los hombres y sólo ve manchas borrosas (excepto a Osaragi, al que sí veía) empieza a interesarse por Hazumu (sí, rollo bollo). No termina ahí el embrollo, puesto que en cuanto descubre el pastel, Tomari (una amiga de la infancia de Hazumu) se da cuenta de que también está enamorada de ella.

Pues sí, señores. No es suficiente con las series shoujo con triángulo amoroso, que para más inri en ésta el triángulo es bollero.

En fin, no voy a hablar de la serie. De lo que voy a hablar es del ending, que se me pegó de una forma enfermiza. Es la típica canción pausada y pastelosa, que en ciertos estados emocionales es imposible poner sin el repeat activado. La canción en cuestión se titula “Michishirube”, cantada por Yuumao. Aquí os la pongo:

Si alguien tiene curiosidad por el ending con imagen y todo, aquí os queda:

La verdad es que en general toda la serie tiene una banda sonora cojonuda, todo por el estilo, muy instrumental y sobre todo con mucho piano. Es una banda sonora que vale la pena tener.

Ene 13

Seguro que recordáis la genial canción del reno Renardo Crecí en los ochenta. Pues hoy os traigo una letra todavía mejor. La canción es buena, muy buena, pero os juro que a partir de 2:46 yo empecé a llorar de la risa. Aquí os dejo Despiporre, del reno Renardo.

Dic 03

El otro día estábamos tirados en la escuela Sheremaya, Jakov, Manueru y yo (intentando trabajar :P ) y, no recuerdo por qué ni por qué no, nos pusimos a buscar temazos míticos de Rick Astley (ese de Never gonna give you up). Después de oír unas cuantas canciones, nos dimos cuenta de una cosa bastante interesante. Atención:

Intro de Never gonna give you up

Intro de Together forever

Intro de Whenever you need somebody

Hay que reconocerlo, el chaval es creativo :P

Sep 13

A los que seáis de mi quinta os encantará este videoclip con la canción Crecí en los ochenta, del Reno Renardo. Los que hayáis nacido más allá del 87, ni lo intentéis, no vais a pillar nada xD.

Los detalles que más me han provocado flashback del vídeo son:
- El Delorean (y a quién no xD)
- Las tetas de Sabrina (mítico momento a lo Janet Jackson xD)
- La mano loca (yo quiero otraaaaaaaaa)
- Los columpios con aristas y el suelo de gravilla (así salen gilipollas ahora los críos…)
- El bic naranja escribe fino (temazo donde los haya)
- La gruya de Karate kid (otra miticada)
- Parchís (venga, no vengáis ahora diciendo que no os gustaban cuando érais críos xD)
- El cinexin (tengo uno con un par de pelis, ¡Y AÚN FUNCIONA!)
- El Simon (me gustaba y me sigue gustando)
- El teleskech (Putas diagonales, no había quien las dibujase)
- Los phoskitos (Sigue habiéndolos, pero ya no es lo mismo :P )
- El puto Filvit (fiiiiiiilvit chaaaaaaampú, fiiiiiiilvit, maaaaaaaaamá, para queeeeeeee los piooooooojos no me cooooooman el pelo)
- La carta de ajuste (Se perdió una gran herencia cultural xD)
- Los chinitos de la suerte (Era mítico ver a la gente con 200 chinitos encima, a lo MA Barracus. Los que hayáis nacido en el 86 seguro que ya no os acordáis de eso).
- Comprar un frigopie por 5 duros (Ésto me provoca nostalgia por 2 cosas: la primera, comprarse un frigopie una tarde de verano, tirado en la calle, sin nada que hacer y sin ninguna preocupación. La segunda, ¡CINCO DUROS! ¿Os acordáis? La monedaza plateada del águila imperial. Era mi moneda preferida, más allá de cualquier cuestión ideológica)

Jun 28

May 22

Para los que no los conozcáis, Tenacious D es un grupo de rock satírico bastante gracioso (quizás os suene alguna canción como “Fuck her gently”), que incluso protagonizó una película, titulada “Tenacious D in the pick of destiny”, una especie de comedia musical rockera. No vi la película, pero la verdad es que tras ver este vídeo (salió de esa peli) me entraron ganas de verla, porque si toda la película es como esta cuña, debe ser para hartarse de reír. En fin, aquí os dejo el fragmento. No tiene desperdicio.

Tenacious D – Beelzeboss
Abr 05

Después de la cacatúa rockera, llega el loro cantante, que también deja el pabellón bien alto.

Mar 31

Hoy fui para Vigo en el bus escuchando esta canción:

Hearts grow – Yura yura

Seguro que no os dice nada. Ahora vamos a ponerle un contexto. Esta canción suena en uno de los muchos openings de Naruto. El opening en cuestión es éste:

Este vídeo me recuerda a mi época de competidor (sobre todo, y por razones evidentes, en -0:24). Además de eso, me causa un poco de melancolía. Me hace recordar siempre que lo veo (o escucho la canción) todo lo que era capaz de hacer físicamente antes y que muy probablemente ya nunca más pueda hacer. ¿Por qué no? Pues porque cuando era competidor entrenaba todos los días de la semana, como mínimo 2 horas al día. Eso es algo que desde que empecé la carrera ya no me puedo permitir, y probablemente ya no me podré permitir nunca. Además, como me dijo el traumatólogo que me operó cuando me partí el brazo, “y ya no tenemos 20 años”.

Es frustrante, porque soy perfectamente consciente de todo lo que era capaz de hacer. Estaba en una condición física completamente fuera de lo normal. Digamos que una persona puede estar mal, normal, puede estar bien y puede estar en forma. Nosotros estábamos más que en forma. Estábamos lo suficientemente entrenados como para poder alcanzar nuestros límites físicos siempre que quisieramos, y al cabo de un par de horas de descanso, estar listos para volver a empezar. Podíamos pasarnos horas con cualquier ejercicio, intentando hacer las piruetas más complicadas que se nos ocurriesen. Dándonos la hostia del siglo y al momento levantarnos para intentarlo de nuevo. Y todo con un buen rollo increíble entre todos los miembros del equipo; risas, gritos de ánimo, colegueo… Al final pasó lo de siempre. Cada uno por su lado, todos lo fuimos dejando y alejándonos de los demás, y supongo que como estoy yo, estaremos la mayoría.

Al menos, me queda el consuelo de saber que yo sí conocí mis límites, y llegué a exprimir mi cuerpo al máximo de su capacidad. Al menos yo puedo decir que hice todo lo que pude. Yo sí puedo decir que corrí 6 km en 20 minutos. Puedo decir que salté por encima de una barra a 1,66m de altura cayendo de pie. Puedo decir que corrí más de 4 horas sin descanso. Puedo decir que vencí 6 combates seguidos en un campeonato. Puedo decir que vencí un combate por KO. Puedo decir que hice mortales hacia atrás, hacia adelante y de lado sin tocar el suelo con las manos. Puedo decir que me di buenos golpes y al momento me puse en pie de nuevo. Puedo decir que me pasé horas combatiendo en serio con amigos y después nos fuimos a tomar algo.

Ya no puedo hacer nada de eso. Sin embargo me queda el recuerdo de la sensación de hacerlo, y el poder decir que yo sí llegué al límite.