Abr 10

Estoy encerrado en una casa llena de pasillos. Todos los pasillos son angostos y lúgubres y están llenos de puertas, pero todas esas puertas están cerradas. Todos me dicen que alguna de esas puertas es la salida, que en algún lugar de esta casa hay una salida al mundo exterior que me permitirá respirar aire fresco, que no puedo empeñarme en abrir la puerta que yo quiera, que tengo que buscar la que esté abierta, sea cual sea, esté donde esté. Yo no encuentro esa salida. Intento abrir una puerta tras otra, pero todas están cerradas. Ahora mismo son las 5 de la mañana, y sigo intentando abrir puertas, una tras otra, puerta tras puerta, pasillo tras pasillo, y no hay carteles que me guíen, no hay nada que señalice por dónde puedo salir de esta prisión. Y yo sigo intentando encontrar esa puerta, y lucho por no sentarme y esperar a que todo acabe por sí solo. Pero esa puerta no aparece. Ojalá tuviese una llave maestra que me permitiese abrir la puerta que yo quiero.

2 idas de olla en “Encerrado”

  1. breaseixo Says:

    Siempre acaba amaneciendo
    Las puertas adecuadas se abrirán por sí solas
    Y el sol entrará.
    Los pasillos sólo son lugares de paso. Sólo son caminos que tarde o temprano desembocan en algún lugar.
    Todo es transitorio y de tódos los pozos se sale.
    Te lo dice alguien que estuvo en uno.

  2. breaseixo Says:

    Siempre acaba amaneciendo
    Las puertas adecuadas se abrirán por sí solas
    Y el sol entrará.
    Los pasillos sólo son lugares de paso. Sólo son caminos que tarde o temprano desembocan en algún lugar.
    Todo es transitorio y de todos los pozos se sale.
    Te lo dice alguien que estuvo en uno.

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