Paranoyas de abril 2007

abr 30

A veces hay cosas que te imaginas; cosas que tienes la absoluta certeza de que son ciertas. Sabes que ocurren a tu alrededor; tienes la completa convicción de que no es algo que sólo está en tu imaginación, sino que es algo real, que existe en el mismo plano de la realidad que tú.

¿En el mismo plano? En realidad no. Esas cosas existen en un plano paralelo al plano en el que estás. Tu plano es básicamente eso, un plano. Un vasto espacio infinito bidimensional. Una realidad existencial plana donde no puedes hacer nada, salvo ir hacia adelante, hacia atrás, hacia un lado y hacia otro. Y te imaginas que aparte de tu plano hay otros. Hay cosas que les pasan a otras personas. Cosas que tienes la certeza de que ocurren, simplemente porque algo en tu interior te grita que sí, que eso es así, así es la vida en los demás planos, que no son planos, sino que tienen las 3 dimensiones completas.

Entonces un día hablas con alguien que tiene una vida completa fuera de tu estúpido plano de la realidad. Y descubres que eso que estabas convencido de que existía, existe de verdad. Antes estabas convencido. Ahora lo sabes. Por muy convencido que estuvieses antes, saberlo sigue siendo tan doloroso como si no lo hubieses imaginado.

abr 22

Yo creo que en lo que respecta a relacionarse con las demás personas, la vida es como una especie de puzzle. Hay personas con las que encajas a la perfección, y otras con las que no tanto.

Con una persona con la que no encajas no puedes hacer nada. Da igual lo mucho que intentes hablar con ella, porque no tenéis nada que deciros. No es porque alguno de los dos no quiera hablar, sino que, simplemente, no hay nada interesante que os podáis decir. Por mucho que busques temas, que intentes conocerla… al final las conversaciones siempre derivan a un “parece que va a llover”. Con una persona que encaja contigo, puedes pasarte horas y horas hablando de lo que sea. Puede ser algo interesante o simplemente la mayor tontería del mundo. Te gusta estar con esa gente, y no sólo es que te guste, sino que hace que te sientas bien contigo mismo, que olvides tus problemas y que en tu cara aparezca una sonrisa que no se va en todo el día.

En mi caso, cuando encuentro una parte de mi puzzle, aparecen comeduras de tarro que quizás no deberían estar ahí, pero es algo que no puedo evitar. Empiezo a preguntarme cosas como “¿Estaré siendo muy pesado?”. A esa pregunta siempre le sigue una tipo “¿Y si en lugar de ser muy pesado parece que no tengo interés en estar con ellos?”, a la que sustituye un pensamiento del tipo “pero a lo peor, si los agobio demasiado acaban por cansarse de mí…”.

Empezar una relación con alguien, sea del tipo que sea, siempre es complicado. Al menos a mí me lo resulta. Intentas que todo vaya bien, y evitas por todos los medios hacer algo que implique una metedura de pata. Cuando la gente con la que te relacionas empieza a importarte, la sensación de necesitar hacer las cosas bien aumenta de una forma considerable, lo que hace que las comeduras de tarro vayan a más, y claro, no puedes estar preguntándoles a ellos si te estás poniendo pesado cada 10 minutos, porque entonces sí que te estarías poniendo pesado.

Cuando estaba en preescolar, para ser amigo de alguien para siempre bastaba con preguntarle qué color le gustaba más. ¿Cuándo se volvió la vida tan complicada?

abr 09

Toqueteando por curioso pero inútil encontré este video realmente impresionante sobre las escalas del universo. Ésto demuestra una vez más que no somos más que un pequeño puntito perdido en el infinito.

abr 08

Gran videoclip, con un mensaje todavía mejor. Ésto es música épica y no lo que se oye por ahí…