Etiquetas: entrenar, exhibicion, taekwondo
Ayer tuvimos nuestra maravillosa exhibición de Taekwondo de las fiestas del Carmen de Marín. Todos los años, el gimnasio Mat’s en un alarde de maestría, buen hacer y experiencia en el campo, hace una exhibición para disfrute de los allí presentes. El asunto es que este año la mayoría del equipo se lo estuvo tomando a cachondeo, y claro, esas cosas se pagan.
En primer lugar, no somos un equipo propiamente dicho. Los que hacemos la exhibición de adultos somos los que valemos, o quizá debería decir los que valíamos, ya que la mitad del equipo (yo incluído) está retirado y sólo entrenamos para este tipo de eventos. Esto ya implica que tenemos que entrenar el doble para ponernos a la altura, ya que pasamos la mayor parte del año dedicándonos a otros quehaceres que nos impiden desarrollar el culto al cuerpo con la normalidad con la que deberíamos. Pues bien, este año la gente se tomó especialmente a cachondeo eso de entrenar para la exhibición. De los 9 componentes, uno se lesionó 2 semanas antes, y su sustituto nos dejó tirados una semana antes. Total, que tuvimos que buscar un sustituto del sustituto y enseñarle todo en una semana (cada semana entrenábamos 3 días). Además, en esa semana la gente se dedicó a jugar al fútbol en lugar de entrenar, y el día antes de la exhibición, cuando teóricamente deberíamos repasarlo todo, ni fútbol hubo. Al final hubieron errores de coordinación, de sincronización, de ejecución…
En fin, a la gente le gustó, pero alguien que entienda mínimamente se dará cuenta de que no habíamos entrenado lo suficiente. Supongo que el año que viene, si el equipo sigue siendo el mismo, pasaré de estar en el equipo de exhibición, ya que detesto trabajar con gente que no disfruta con lo que hace.
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