Paranoyas de 10th marzo 2005

mar 10

Qué bonito es el amor, ¿no?
Pues no. El amor me tiene hasta la junta de las bolas. Una cosa es el amor, y otra muy diferente es tocarme los cojones en la biblioteca cuanto intento estudiar, que ya bastante me cuesta. Tú vas con toda tu buena intención a tu riconcito preferido de la biblioteca, sin molestar a nadie, con toda la sana intención de chapar duramente toda la tarde. Te llevó unas 2 semanas concienciarte de que sí, vas a dar el callo. Ésta es tu tarde y no va a haber dios que te interrumpa. Te sientas, abres los libros y justo cuando bajas la mirada a los apuntes empiezas a escuchar sonidillos misteriosos detrás de ti. Un beso (de los sonoros)… ji ji ji jajaja… un susurro… otro beso… ji ji ji ja ja ja… Les lanzas una mirada asesina, pero están demasiado ocupados metiéndose la lengua hasta la campanilla como para hacerte caso. Entonces coges tus bártulos y te largas a la otra punta de la biblioteca. Sorpresa, la escena se repite; otra parejita reciente con la misma historia. Al final acabas hasta los webos, tu día de trabajo se fue a la mierda y te largas de mala hostia a las gradas de la escuela (en teleko tenemos unas gradas para rascarnos las bolas ^^) a no hacer nada. Pero oh sorpresa, oh dolor; las gradas están a rebosar de más parejitas…

Y es que llega el calor y las parejas aparecen como setas; por todos lados, a todas horas. Da igual a donde mires, siempre hay una parejita reciente tocándote las bolas. Y es que cómo se quieren, ¿verdad? Parece que la peña cuanto menos tiempo llevan juntos, más se quieren. Lo que ya acaba conmigo son las frases tipo (léase con acento hiperpijo) “esz que esz mi hombre (o mujer) ideal… Lo (la) quiero tanto… Nunca encontraré a nadie como él (ella)”. Esas frases son el colmo de la hipocresía. Es la típica frase que se dice por decir. Que nunca es cierta. Estoy muy harto de soportar ese tipo de comentarios y luego ver al (la) susodicho (a) largarse con otro (a) (mejor dejamos lo de los géneros) o simplemente dejar a la parejita porque no era tan “maravilloszo” como pensaba. Asumámoslo. Ni hay nadie perfecto ni hay nadie ideal. Todo el mundo tiene sus cualidades y todo el mundo tiene sus defectos; y nunca puedes decir que algo es para siempre, porque por mucho que quieras a alguien, siempre pueden pasar imprevistos, siempre puede cambiar tu punto de vista o simplemente puede cambiar la persona con la que estás.

Y sí, sé lo que digo, porque hablo con la experiencia de quien lleva con la misma chica más de 5 años. Chupaos esa, novatos :P