Llevo tiempo sin escribir, y es que la verdad, necesitaba un descanso con el blog a pesar de que no suelo escribir muy a menudo. Pero tras ese periodo de descanso veraniego vuelvo con un tema y con este post tan mañanero (7:15 del 12/08/2005), y es que la ocasión tan especial lo merece.
Como sabrás, ésta noche se ha producido la archifamosa lluvia de estrellas de las Perseidas o también conocidas (aka) como Lágrimas de San Lorenzo producidas por el paso de la Tierra a través del reguero de partículas dejado por el cometa 109P/Swift-Tuttle en su órbita alrededor del Sol.
Éste año, al contrario que el anterior, no he contado con la presencia de ningún amigo para poder verlas, es decir que este año las he visto yo solito
por ello me he reservado para mi mismo el plato fuerte de las Perseidas: el periodo de mayor actividad meteórica, que se produciría antes del amanecer. Así que, con éste plan me he despertado a las 5:00 de la mañana, y lo primero que he hecho ha sido asomarme por la ventana que da al patio de mi casa, el fin de asomarme no era para ver la lluvia, si no para reconocer las constelaciones y poder encontrar a Perseo (constelación de donde provenía el radiante, zona de donde proceden la mayoría de los meteoros). Al principio me ha costado un pelín reconocerlas pues dicha ventana me daba la visibilidad correspondiente a una zona del Este, pero la visibilidad no era completa, si no de un trozo de ella así que me resultaba complicado reconocer cuales eran las constelaciones que veía. Nada más asomarme me he quedado maravillado por la cantidad de estrellas visibles (que correspondían a Perseo), tras un rato mirando y de encontrar a M45 (Las Pléyades) he conseguido situarme en el cielo. Se me planteaba pues un espectáculo increíble, tendría al alcance de mi vista las constelaciones veraniegas y la mayoría de constelaciones invernales, además de un añadido: Marte.
Tras este reconocimiento previo de la zona a observar decido echar un vistazo a la zona Oeste, bastante afectada por la contaminación lumínica (tema del que hablaré pronto y del cual debemos concienciarnos todos). En esa zona podía ver con toda claridad a Altair en la constelación del Águila (SO), Deneb en la constelación del Cisne (O) y Vega en la constelación de la Lyra (NO), tras un breve repaso he conseguido ver a Omicron 1 Cygni y Omicron 2 Cygni. Tras este periodo de reconocimiento decido ponerme en marcha de tal manera que acabo de prepararme a las 5:45 (perdiendo esos valiosos 45 minutos).
Subo las escaleras camino de mi terraza con una imagen en mi mente, y con un deseo, no es que fuera a pedir un deseo con una estrella, es algo bien distinto. Abro la puerta de mi terraza, me agacho para evitar la mayor cantidad de contaminación lumínica y giro mi cabeza hacia el Este con el deseo de encontrármelo…, y allí estaba!!! no sabes de que hablo?, pues es simple, hablo de la constelación de Orión!, ya es visible por las mañanas!, si quieres entender porque tanta emoción por esta constelación lo más simple es que la observes y entenderás el porque de mi alegría. Observo Orión unos minutos, y como cita obligada tengo que mirar hacia la Gran Nebulosa de Orión (M42), la más espectacular de las nebulosas que se pueden ver a simple vista, sigo con mi paseo celeste y me cruzo con M45, fantástica como siempre, y también inconfundible de ver, esa “mancha” grande la delata en los cielos. Rápidamente me sitúo y empiezo a ver las constelaciones que hay y sus estrellas: Orión, Tauro con Aldebaran a la cabeza, Auriga con Capella (constelación muy llamativa), Cassiopea (constelación que me ha servido de punto de referencia), Andrómeda, Aries, Perseo, y curiosamente hoy me ha sorprendido Géminis con Pollux y Castor muy brillantes, sin olvidarme de Marte, prácticamente coronando el cielo y haciéndose ver como el punto más brillante del cielo.
Una vez en posición y situado en el suelo (05:50 aprox) comienza por fin la observación del máximo de las Perseidas del 2005, me siento y dejo que el espectáculo me lleve. Así comienza con un espectacular meteoro proveniente de la constelación de Pegaso, me aventuraría a decir que tendría mag. -2, pasa un rato y se ve una muy leve, mientras, decido tumbarme (para no dejarme las cervicales mirando) y disfrutar del espectáculo que suponía ver desde el suelo una incontable cantidad de estrellas, Marte y los meteoros. Llega el segundo, y el tercer meteoro, espectaculares, se produce un pequeño lapso de tiempo en el que no hay ninguno, es ahí donde aparece uno de los tres satélites artificiales que he podido observar, este era el segundo de ellos, el primero apareció tras el primer meteoro. Este satélite parece provenir de Algenib, en la constelación de Pegaso y se dirige hacia la constelación de Cetus, donde estaba Marte… finalmente lo termino perdiendo puesto que un meteoro proveniente de esa misma constelación centra mi atención… Uno, dos, tres, cuatro… parece que voy a contar bastantes estrellas fugaces, hasta que me quedo en la número 6, parece que se toman un pequeño descanso y es cuando de nuevo aparece un nuevo satélite que viene del Sur y termina cruzando Cassiopea. De pronto veo que por el Este comienza el cielo a estar más claro, y mis temores se van haciendo realidad poco a poco: va a comenzar a amanecer, sin embargo esto no ha resultado ser un problema. Llegan poco después el meteoro número 7 y 8 y poco a poco el cielo se va ahogando en la luz que el Sol emana, Orión comienza a “sentir” los efectos de la luz solar, pero no es motivo para desanimarme. Poco después llegaban los meteoros 9 y 10 y la luz solar iba haciendo cada vez más acto de presencia: Orión y las constelaciones del Oeste rivalizaban con la luz solar, pero la batalla iba a tener un claro vencedor por lo que la lucha era casi inútil, sin embargo ahí seguían todavía, en la batalla por la lucha en un intento de brillar en el cielo. Aparecen en escena poco después los meteoros 11, 12 y 13, y el cielo está muy claro ya, Orión solo se puede encontrar conociendo su posición y su forma, aunque su cinturón se veía, pero poco se podía hacer, la luz solar ya ahogaba a prácticamente toda la zona Este, solo resistían Betelgeuse y Rigel.
Mientras, el cenit conservaba cierta oscuridad, un color más oscuro hacia “destacar” al cenit, pero era inevitable, el brillo de las estrellas de esta zona también sería desbancado por el brillo de la luz solar, así que parece que el máximo de las Perseidas del año 2005 han finalizado, o no?, para mi sorpresa apareció el último de los meteoros de esta sesión de observación, el número 14 ha sido uno de los mejores, un recorrido largo y muy visible a pesar de que eran casi las 6:35 y ya iba a amanecer.
Así acaba la sesión de observación de las Perseidas del 2005, me ha gustado mucho, he visto muchos meteoros (14) en tan corto espacio de tiempo (5:45-6:35) a pesar de que en las Perseidas del año 2004 llegué a ver 49 meteoros, eso sí, con una sesión de observación que comenzó a las 23:00 y acabó a las 4:30 de la mañana
¿Y tú, ya has visto las Perseidas del 2005?
Anotación (14:30 GMT+2): Esta noche (12 al 13) parece ser que se va a producir otro pico de actividad de las Perseidas, por lo que voy a realizar una segunda observación.
PD: Creo que va siendo hora de desayunar